viernes, 25 de mayo de 2012

Un enorme iceberg recala en la Casa Blanca


Claudia Rodríguez León

Cartel tomado de Cubadebate 

Sumario: El fabricante número uno del mundo de equipos de redes móviles, Ericsson, tendrá que pagar una multa de 1.75 millones de dólares al Departamento de Comercio de Estados Unidos por violar las leyes extraterritoriales impuestas, hace más de medio siglo por Washington contra Cuba.

Mientras prácticamente todas las naciones del mundo (con excepción de Estados Unidos y su incondicional Israel) rechaza el bloqueo impuesto por el gobierno de la Casa Blanca contra Cuba _como se ha demostrado en todos estos años_ las noticias de este genocidio continúan. Así lo refiere la situación que enfrenta una sucursal de la compañía Ericsson, en Panamá, y donde el fabricante número uno del mundo de equipos de redes móviles, tendrá que pagar una multa de 1.75 millones de dólares al Departamento de Comercio de Estados Unidos por violar restricciones de exportación impuestas hace más de medio siglo por Washington a la Mayor de las Antillas, según el acuerdo expreso en una resolución que fuera obtenida y divulgada por la agencia de noticias Reuters.
La sanción, que fue anunciada el jueves, pero aún no se ha puesto a disposición pública, mostró que la sucursal de la empresa en Panamá opera un “esquema” en virtud del cual envió equipos rotos de Cuba a los EE.UU. para ser reparados.
Por supuesto y bajo la extrema vigilancia de las agencias del gobierno estadounidense _con respecto a la aplicación estricta del bloqueo contra Cuba_ la sucursal de Ericsson, en Panamá, reveló “voluntariamente” las supuestas violaciones contenidas en las leyes extraterritoriales norteamericanas: Helms-Burton y Torricelly, después de una investigación realizada por el Departamento de Comercio y con el cual la compañía llegó a al acuerdo de pagar la multa.
La sucursal de Ericsson de Panamá es una de las tantas víctimas del bloqueo contra la Mayor de las Antillas. El portavoz de la Ericsson, Federico Hallstan, dijo _desde la sede corporativa en Suecia_, que “este no era el procedimiento estándar de Ericsson” y que “hemos cambiado nuestros procesos.”  Una forma de dar a entender al gobierno de la Casa Blanca que se arrepienten de esa transacción comercial que, en el caso de Cuba, obliga a la erogación de casi tres veces la cantidad de dinero que debiera pagarse por adquirir (normalmente en el mercado internacional) los bienes y servicios necesarios para nuestro país.
Para reventar la soga por el lugar más débil. La Ericsson pagó la multa y despidió a los tres empleados que supuestamente habían hecho negociaciones con Cuba. Otra consecuencia del bloqueo no solo en personas jurídicas, sino naturales sin excluir procedencias ni países.
Los daños provocados por las distintas administraciones estadounidenses a Cuba han sido expuestos en diferentes foros internacionales. Pueden verse cifras en el sitio digital del MINREX de Cuba. Es por esta razón que coloco a continuación la declaración más reciente de Cuba al rechazar el informe sobre de Washington en cuanto a derechos humanos. Es como si un enorme iceberg congelara el cerebro y lo dejara perdido en otros tiempos en los diferentes gobernantes de Estados Unidos. Algo así como una particular guerra fría sostenida contra Cuba.

Cuba rechaza categóricamente informe sobre Derechos Humanos emitido por EEUU
Declaración de Josefina Vidal, Directora de la Dirección de Estados Unidos del MINREX

Rechazamos categóricamente el contenido del informe del Departamento de Estado sobre la situación de los derechos humanos en Cuba que el Gobierno de EE.UU. se arroga el derecho a emitir, desconociendo su propio récord de abusos dentro de su país y en el mundo.
Al igual que ocurre con la injusta e infundada inclusión en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, la singularización de Cuba en este informe no tiene nada que ver con la situación real de los derechos humanos en nuestro país.
Las mentiras y tergiversaciones contenidas en este documento solo responden a la desesperada necesidad que tiene el gobierno norteamericano de justificar la cruel política de bloqueo contra Cuba, que es rechazada cada día más dentro y fuera de EE.UU.
Cuba ha hecho una contribución fundamental al respeto de los derechos humanos en el país y en el mundo. Muchos de los derechos que los cubanos disfrutan y tienen asegurados constituyen una quimera para la mayoría de la población del planeta, incluyendo una parte importante de la de EE.UU. Lo mismo sucede a escala internacional, donde la presencia de Cuba en otros países solo puede asociarse a la labor humanitaria de curar y enseñar, en contraste con las aventuras agresivas e intervencionistas de EE.UU. que continúan causando víctimas inocentes entre la población civil de muchas naciones.


24 de mayo de 2012

miércoles, 23 de mayo de 2012

A Barack le gusta la tortilla que se cuece en la Florida


Claudia Rodríguez León

Foto tomada de la Internet

Sumario: Cualquier grupo terrorista en Miami puede colocar una bomba en territorio estadounidense y matar en nombre de libertad que le otorga un gobierno corrompido hasta la médula y desconocedor de la Constitución de ese país.

Cualquier grupo terrorista en Miami puede colocar una bomba en territorio estadounidense y matar en nombre de libertad que otorga la Casa Blanca a todo aquel que realice acciones criminales contra la Revolución cubana, el pueblo de Cuba, sin escatimar los peligros de estas acciones en su propio territorio. Por supuesto, Washington no puede lanzar sus drones sobre la Casa Blanca ni apuntarse el primero en la lista del primer estado terrorista que promueve acciones criminales y genocidas contra todo el mundo.
El ejemplo clásico se observa en las recientes acciones de quienes tienen el apoyo en la bancada republicana (léase demócrata por extensión. En los Estados Unidos, solo existe un partido y es integrado por los representantes de los círculos del poder que, a su vez, forman parte de la exigua y exclusiva representación de los miembros del Tea Party o poder mundial). De esta forma impera el terrorismo de estado (valga la redundancia de esta palabra: terrorista. No puedo buscar un sinónimo más adecuado) para mantener el apoyo económico a los grupos de acción basificados, fundamentalmente, en la Florida.
Según los reportes de Cubadebate, los candidatos de los partidos tradicionales en Estados Unidos han prometido endurecer la política hacia Cuba. De hecho ya se pronunció el propio señor presidente Barack Obama y, este año (electoral en Estados Unidos), la Casa Blanca ha reiterado esta tendencia cómplice. Los hechos más recientes lo confirman. El 27 de abril un acto terrorista se produjo contra la agencia Airline Brokers, promotora de viajes a Cuba.
Continua Cubadebate: “Llama la atención que las autoridades de la ciudad no “puedan” dar una respuesta convincente ante el acto de terror evidente, mientras propician que se hagan alianzas entre fanáticos orientados a fomentar el terrorismo como sucede en Siria y como por más de cincuenta años lo han sufrido varias generaciones de cubanos, precisamente procedente de ciudades de Estados Unidos donde los criminales disfrutan de abrigo y respaldo seguro”
Es evidente que el señor Barack prefiere el omelette (tortilla) que se cuece en la Florida entre los grupos de la ultraderecha que realizan todos estos planes  terroristas contra Cuba. Pudiera sentenciarse que, más allá del mal olor de estos planes criminales: “a huevo revuelto (en la Florida) ganancia de puntos para la canditatura por la presidencia de los Estados Unidos. 

En la foto la evidencia. En Washington el silencio y la complicidad, como hicieron cuando realizaron el proceso contra los Cinco Héroes cubanos, verdaderos luchadores contra el terrorismo y que aun guardan prisión en cárceles norteamericanas. Mientras, los verdaderos criminales andan sueltos, pagados por los representantes del poder en Washington como punta de lanza contra el pueblo y la Revolución cubana. Algunos como Pesquera, quien ha sido favorecido recientemente, pudiera declarar la complicidad del gobierno de Estados Unidos y sus agencias de inteligencia en todos estos hechos.
 


Estados Unidos busca la paja en el ojo ajeno


Claudia Rodríguez León

Foto tomada de la Internet

Sumario: El tema relacionado con el sistema carcelario cubano es el nuevo objetivo de la agresión mediática escogido por el gobierno de Estados Unidos para continuar sus ataques contra Cuba. 

En la foto, el cantautor Silvio Rodríguez, durante una de sus presentaciones en centros penitenciarios cubanos.  


El nuevo objetivo para Estados Unidos, en sus ataques contra Cuba, se relaciona con el sistema penitenciario de la Mayor de las Antillas. Por supuesto, la referencia no tiene en cuenta las medidas aplicadas _desde hace casi una década_ por la dirección del Gobierno en la Isla para facilitar la reincorporación de los reclusos a la sociedad, mediante diversas variantes que incluyen el estudio y el aprendizaje de oficios que pueden realizar, por cuenta propia o vinculados a entidades estatales, una vez concluido el tiempo de retención.
Washington conoce, perfectamente, cómo incide el bloqueo genocida impuesto por casi medio siglo en la macroeconomía cubana y sus efectos en la familia. Una estrategia criminal e injerencista que toma como base el plan de crear una situación desfavorable y descontento en la población ante la carencia de recursos básicos y, en consecuencia, introduce variantes de desobediencia civil que busca desde la organización de grupúsculos contrarrevolucionarios hasta vínculos con reclusos comunes cuyas causas penales políticas e incluso, fabrican a personajes de la oposición para convertirlos en líderes de la disidencia como ya ocurrió en varios casos.
Para cualquier estado luchar contra la delincuencia es una necesidad que obliga a realizar cuantiosas inversiones necesarias, pero en nuestro país, el sistema penitenciario no puede observarse con una visión mediática superficial y oportunista como ocurre con la nueva  variante de ataques de Washington contra nuestro país.
Cuba no exhibe ni la alta criminalidad generada por la violencia de las naciones sumergidas en el capitalismo, ni vende armas (incluso de combate como sofisticados fusiles de asalto) y mucho menos promueve la venta de armas o hace la vista gorda ante la operatividad demostrada por quienes trafican drogas y utilizan las vías de acceso a Estados Unidos muy cerca de las costas cubanas o sobre sus corredores aéreos.
Las limitaciones de recursos en el sistema penitenciario cubano forman parte de todo un plan _seguido por todas las administraciones de la Casa Blanca hasta la fecha_, en su objetivo de estrangular cualquier posibilidad de avance económico y social en Cuba.
Precisamente, por estos días, se celebra el VI Encuentro Internacional Justicia y Derecho 2012 comenzará sus sesiones de trabajo, en La Habana, con la presencia de más de 500 delegados de 14 naciones.

Según un reporte de Cubadebate, Rubén Remigio Ferro, presidente del Tribunal Supremo Popular de Cuba, manifestó que la cita _que se extenderá hasta el viernes próximo_, mostrará los avances en el plano jurídico, mediante la presentación de los logros en la tramitación de procesos y la transparencia en la administración de justicia, el Derecho de familia, las sanciones alternativas a la privación de libertad, la reinserción de los sancionados a la sociedad y los avances en el tratamiento penitenciario.

Al encuentro, con sede en el habanero Palacio de Convenciones, asistirán personalidades del mundo de las leyes, entre ellas Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente.

Además de los delegados cubanos, participarán unos 300 catedráticos, magistrados y juristas foráneos, provenientes de países como Ecuador, Chile, Mozambique, Argentina, España, Brasil, Noruega, Colombia y México, precisó Ferro en conferencia de prensa.


sábado, 12 de mayo de 2012

En Cuba: ¿Por qué luchamos?



Claudia Rodríguez León

Fotos tomadas de la Internet

Las palabras “combate” y “luchar” no solo forman parte del léxico político de la Cuba revolucionaria si tenemos en cuenta los precedentes históricos que definen la forja de una nación inmersa en siglos de lucha por su independencia, sino en la forma de hablar de generaciones de cubanos que han crecido durante este más de medio siglo de Revolución.
De la misma manera que fueron sustituidos, durante la década de los sesenta, el enjambre de anuncios publicitarios _que atiborraba las principales avenidas de la capital cubana, por otros movilizativos a favor de la campaña revolucionaria_,  ahora renacen nuevas propuestas de los servicios de trabajadores por cuenta propia, en franca competencia con un entorno que comienza a experimentar los nuevos tiempos que se avecinan.
La pregunta: ¿Por qué luchamos? no solo responde y determina el sentido de “luchar” que ha sido acuñado, popularmente, como una de las formas prominentes para la sociedad cubana actual. Una forma de decidir avanzar pese a los obstáculos incuestionables que provoca el bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, precisamente, con el propósito de crear el descontento en el pueblo y establecer períodos de carencias de los recursos básicos para la vida.
No obstante, se impone aclarar que durante estas cinco décadas también han causado frenos los inevitables errores administrativos que obligaron, en el reciente VI Congreso del Partido a tomar medidas aplicables a favor de la economía cubana: Lineamientos del Partido.
De esta forma se visualiza un empuje de la sociedad hacia la búsqueda de soluciones a los problemas que les impide acceder a determinados beneficios: el trabajo por cuenta propia de forma ordenada y legalmente registrado. No obstante, este esfuerzo, se observa la persistencia del mercado subterráneo o ilegal que aun determina la correlación entre la oferta y la demanda, pero (además) impone los precios; a pesar de las regulaciones gubernamentales y la presencia de inspectores (estos muchas veces involucrados a favor de los comerciantes ilegales).
“Luchar” ha sido, en las últimas décadas, la palabra que dejó de pertenecer a quienes asumían el contubernio con los hechos corruptivos para convertirse en expresión cotidiana en Cuba.  Por supuesto, un término que nos coloca lejos de las variantes de empleo que ofrece el Estado cubano, sino de “luchar” en beneficio de la economía personal y familiar.
Recientemente, sin alejarme del tema en cuestión, el profesor universitario de psicología, Manuel Calviño, explicaba en su estelar programa: Vale la pena, que cambiar la mentalidad resulta parte de un proceso que no puede ser impuesto a través de campañas o eslogans, sino de la presencia de otros factores que determinarían este proceso. Puso, entonces, el ejemplo de los padres y los hijos. Aseguró que si los padres quieren que sus hijos sean mejores, ellos mismos deben comenzar a iniciar el cambio en la proyección de su mentalidad, de acuerdo con los tiempos y favorecer la correspondencia de estos cambios en hechos concretos que permitan a los hijos determinar si les resulta favorable o no, asumirlos.
En este sentido la sociedad cubana de hoy asume el reto de las medidas para la reestructuración de la macroeconomía, pero desde una perspectiva doméstica que incluye el razonamiento de cómo actuar o “luchar” para resolver, de forma individual, determinadas perspectivas que se impone el individuo como ser social y que, en consecuencia (desde el punto de vista dialéctico, científico y materialista) determinarán también la conciencia social ante los nuevos retos que impone un mundo globalizado, dominado por las pretensiones imperialistas y la necesidad de mantener la soberanía e independencia alcanzada _después de siglos de lucha y agresiones de la mayor potencia del mundo: Estados Unidos_ y no sucumbir como ocurrió en la Europa del Este con el campo socialista.
Washington apuesta aún por ver caer la fruta madura. Los cubanos lo sabemos y estamos dispuestos a continuar esta otra lucha que se mantiene, mientras la Casa Blanca no reconsidere lo erróneo de esta política de injerencia con respecto a los asuntos internos de Cuba.
Corren tiempos difíciles. Por eso luchamos. 

En la imagen, los trabajadores por cuenta propia, desfile el Primero de Mayo de 2012

Cinco Héroes: el odio visceral que refleja una infamia



Claudia Rodríguez León
 
Foto tomada de la Internet

Video del Noticiero Nacional de Televisión (Cuba)
 

El que a la estrella sin temor se ciñe ¡Como que crea, crece!
José Martí

El gobierno de los Estados Unidos ha cruzado, como ningún otro imperio, los límites de la infamia y ha centrado todo el odio de los grupos terroristas basificados en su territorio para lograr sus planes de subversión y de ataques directos o indirectos contra Cuba. Como si fuera poco han apoyado la individualización de tales ataques a personas que representan los valores de una nación dispuesta a defender su independencia y soberanía. Tal es el caso de los Cinco Héroes prisioneros en cárceles norteamericanas, después de un proceso judicial realizado en Miami en componenda con los sectores ultraderechistas que integran la mafia cubano-americana y poseen una bancada en el Congreso.
Cuando escribo estas líneas pienso en que el próximo domingo 13 de mayo será el Día de las Madres y será una jornada de profunda tristeza en las esposas, madres, hijos y familiares de estos Cinco Héroes que sufren las consecuencias psicológicas del vil encierro. Más aún, en la persona de Adriana Pérez, a quien se le priva el derecho de visitar a su esposo Gerardo Hernández, uno de los Cinco y sobre el cual toda el ensañamiento de Washington ha marcado pautas difíciles de borrar en la trágica historia judicial de ese país.
Adriana Pérez, fue recibida, por La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navenethem Pillay, en la sede de dicha institución en Ginebra. Explicó la situación que le impide acceder siquiera a las visitas de su esposo,  injustamente retenido en una prisión federal de Estados Unidos.
En el encuentro, Adriana se refirió a los perjuicios que casi 14 años de cárcel han provocado a la salud de los Cinco y al sufrimiento que ha representado para ellos y sus familiares vivir separados tanto tiempo y con limitaciones de todo tipo.
Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González fueron condenados a largas penas en un proceso amañado y lleno de arbitrariedades por alertar a su país de los actos terroristas de la mafia de Miami.
En el caso de Gerardo, quien enfrenta dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión, el gobierno estadounidense le impide, además, recibir la visita de su esposa.
Adriana Pérez no solo explicó su caso, sino que planteó a la Alta Comisionada la necesidad de que ese organismo interceda de manera directa a favor de la moción solicitada por la defensa de René González para que se le permitiera viajar a Cuba a visitar a su hermano, quien se encuentra gravemente enfermo. Un acto de completa entrega y solidaridad a la causa de todo un pueblo.
Adriana Pérez fue también portadora del deseo de reunificación de las ancianas madres de los cinco que aún viven.
En todo el mundo existen más de 375 comités a favor de la inmediata excarcelación de los antiterroristas cubanos y de su regreso a la patria.
Activistas sociales, sindicalistas, artistas, intelectuales, parlamentarios, políticos y 10 premios Nobel se han sumado a la causa por la liberación de los Cinco.
Este domingo Adriana Pérez tampoco tendrá el privilegio de recibir el homenaje que aspira toda madre. Ninguna excusa podrá ser expuesta para defender tal ignominia que permite el gobierno de Estados Unidos. 



viernes, 11 de mayo de 2012

El peligro de la histeria terrorista norteamericana



 Claudia Rodríguez León

Fotos tomadas de la Internet

La histeria mediática _ proyectada para la política exterior de la Casa Blanca por los servicios de inteligencia del Pentágono y la CIA_, se generalizó y consolidó con el 11 S, como una de las normas de la guerra imperial contra el mundo. En tal estrategia se fundamenta la esencia de una frase: “una mentira mil veces repetida… se transforma en verdad”, atribuida al general nazi y jefe de propaganda del Tercer Reich, Joseph Goebbels. Por supuesto, tamaña falsedad no podría haber sido considerada posible de no formar parte de la estrategia de desinformación estadounidense y, en consecuencia, seguida por sus aliados de occidente.
Desde entonces a la fecha el mundo se ha estremecido y convulsionado por el horror que provocan las imágenes de los ataques realizados por aeronaves tripuladas o no (drones) contra las poblaciones en Iraq, Afganistán, Pakistán, Libia y otras naciones del Oriente Medio que han sido condenadas al fuego como si se tratase de una versión de una moderna cruzada de la inquisición en su versión imperialista, si tenemos en cuenta el profundo carácter racista que se aplica a los pueblos musulmanes expuestos y condenados por obra y gracia de los nuevos “dioses” en Washington (recuérdese a George W.Bush, cuando afirmaba haber conversado con Dios en los pasillos de la Casa Blanca).
Tantas imágenes _que no han podido ser censuradas o deliberadamente así se exponen_ son difundidas, hasta el morbo, los diarios digitales e impresos en todo el planeta y trascienden con toda su carga letal en la psiquis de millones de personas.
Declaraciones (por sus protagonistas) de soldados invasores en Iraq, dan prueba de su participación en el asesinato de pobladores en aldeas ocupadas, sin discriminar edad ni sexo. Todos son enemigos.

Ahora la referencia llega en la referencia a la detención de una niña de tan sólo 18 meses de edad fue bajada de un avión en un aeropuerto de Florida, al sureste de Estados Unidos, porque el nombre de la infante aparecía en la lista de personas peligrosas que no pueden volar.
Lo peor es que, en las Agencias de noticias internacionales, se reporta que un empleado del Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood se acercó a Riyanna y a sus padres, nacidos en EE.UU. y de ascendencia musulmana, y se les informó que su hija “está incluida en la lista de pasajeros non gratos”.
Para colmo el funcionario declaró, a los padres de la niña, que tal decisión “no tiene nada que ver con usted o su marido”. La prensa indicó que la madre de Riyanna llevaba puesto el hiyab, el tradicional pañuelo islámico que cubre la cabeza de las mujeres musulmanas.
Treinta minutos después del incidente, las autoridades aeroportuarias les permitieron volver a abordar el vuelo, aunque (lógicamente) los padres “estaban demasiado frustrados para volver a sus asientos”.
La familia pidió que la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por su sigla en inglés) se disculpara. Pero aún no han recibido respuestas. Agrego: jamás la recibirán.
También se reporta que, en los últimos dos meses, se han cometido en Estados Unidos varios atropellos contra infantes en nombre de la seguridad. Por ejemplo, en Chicago, un niño de tres años que viajaba en silla de rueda con una pierna enyesada fue registrado por autoridades estadounidenses, mientras que en Kansas una niña de cuatro años fue detenida por abrazar a su abuela mientras esta era requisada.
Recientemente, se descubrió que una niña de seis años también figura en la lista de sospechosos de terrorismo elaborada por Estados Unidos, cuando quería volar junto a sus padres de Cleveland (Ohio) a Minneapolis y se le comunicó que no podía subirse al avión por ser persona “non grata”.
Según las autoridades estadounidenses, estas acciones son medidas de “seguridad” aplicadas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, que dejaron un saldo de dos mil 759 muertos.
Debería el presidente Obama preocuparse, una vez finalizado su mandato, quizá su nombre, con bastante similitud a los utilizados por los islámicos podría ser considerado lo que realmente es: el comandante jefe de un ejército y un estado realmente terrorista.

En la foto (detrás el señor Barack) León Panetta, el nuevo artífice de la guerra imperial, el flamante Goebbels del imperio norteamericano.