Tomado de Cubadebate (sitio digital)
La especie humana reafirma con frustrante fuerza que existe desde
hace aproximadamente 230 mil años. No recuerdo afirmación alguna que
alcance más edad. Sí existieron otros tipos de humanos, como los
Neandertales de origen europeo; o un tercero, el homínido de Denisova al
norte de Asia pero, en ningún caso, existen fósiles más antiguos que
los del Homo Sapiens de Etiopía.
Tales restos, en cambio, existen de numerosas especies entonces
vivas, como los dinosaurios, cuyos fósiles datan de hace más de 200
millones de años. Muchos científicos hablan de su existencia antes del
meteorito que impactó en el Istmo de Tehuantepec provocando la muerte de
aquellos, algunos de los cuales medían hasta 60 metros de largo.
Es conocida igualmente la prehistoria del planeta que hoy habitamos,
desprendido de la nebulosa solar y su enfriamiento como masa compacta
casi llana, constituida por un número creciente de materias bien
definidas que poco a poco adquirirían rasgos visibles. Tampoco se sabe
todavía cuántas faltan por descubrir, y los insólitos usos que la
tecnología moderna puede aportar a los seres humanos.
Se conoce que las semillas de algunas plantas comestibles fueron
descubiertas y comenzaron a utilizarse hace alrededor de 40 mil años.
Existe también constancia de lo que fue un calendario de siembra grabado
en piedra hace aproximadamente 10 mil años.
Las ciencias deben enseñarnos a todos a ser sobre todo humildes, dada
nuestra autosuficiencia congénita. Estaríamos así más preparados para
enfrentar e incluso disfrutar el raro privilegio de existir.
En el mundo explotado y saqueado viven incontables personas generosas
y sacrificadas, especialmente las madres, a las que la propia
naturaleza dotó de especial espíritu de sacrificio.
El concepto de padre, que no existe en la naturaleza, es, en cambio,
fruto de la educación social en los seres humanos y se observa como
norma en cualquier rincón, desde el ártico, donde se encuentran los
esquimales, hasta las selvas más tórridas de África en las que las
mujeres no solo cuidan de la familia, sino también laboran la tierra
para producir alimentos.
Quien lee las noticias que todos los días llegan sobre viejos y
nuevos comportamientos de la naturaleza y los descubrimientos de los
métodos para enfrentar lo de ayer, hoy y mañana, comprendería las
exigencias de nuestro tiempo.
Los virus se transforman de forma inesperada y golpean las plantas
más productivas o los animales que hacen posible la alimentación humana,
lo que torna más insegura y costosa la salud de nuestra especie, genera
y agrava las enfermedades, sobre todo, en los mayores o los más
pequeños.
¿Cómo enfrentar con honor el número creciente de obstáculos que los habitantes del planeta sufren?
Pensemos que más de doscientos grupos humanos se disputan los
recursos de la Tierra. El patriotismo es simplemente el sentimiento
solidario más amplio alcanzado. Nunca digamos que fue poco. Con
seguridad se inició por las actividades familiares de grupos reducidos
de personas que los escritores de la historia calificaron de clan
familiar, para recorrer el camino de la cooperación entre grupos de
familias que colaboraban entre sí para cumplimentar las tareas a su
alcance. Hubo lucha entre grupos de familias en otras etapas, hasta
alcanzar niveles superiores de organización como sin duda fue la tribu.
Transcurrieron más de cien mil años. Los recuerdos escritos en
sofisticados pergaminos datan, sin embargo, de no más de 4 mil años.
La capacidad humana para pensar y elaborar ideas era ya notable, y no
creo sinceramente que los griegos eran menos inteligentes que el hombre
actual. Sus poemas, sus textos filosóficos, sus esculturas, sus
conocimientos médicos, sus juegos olímpicos; sus espejos, con los que
incendiaban naves adversarias concentrando los rayos solares; las obras
de Sócrates, Platón, Aristóteles, Galeno, Arquímedes y otros llenaron de
luz el mundo antiguo. Eran hombres de inusual talento.
Arribamos, tras un largo camino, a la etapa contemporánea de la historia del hombre.
Días críticos no tardaron en presentarse para nuestra Patria, a 90
millas del territorio continental de Estados Unidos, después que una
profunda crisis golpeó a la URSS.
Desde el 1ro de enero de 1959 nuestro país asumió el mando de su
propio destino tras 402 años de coloniaje español y 59 como neocolonia.
Ya no existíamos como indígenas que no hablaban siquiera el mismo
idioma; éramos una mezcla de blancos, negros e indios que integrábamos
una nación nueva con sus virtudes y sus defectos como todas las demás.
Huelga decir que imperaban en la isla la tragedia del desempleo, el
subdesarrollo y un pobrísimo nivel de educación. Poseían conocimientos
inculcados por la prensa y la literatura dominante en Estados Unidos,
que desconocía, si es que no despreciaba, los sentimientos de una nación
que combatió con las armas durante décadas por la independencia del
país, y al final incluso contra cientos de miles de soldados al servicio
de la metrópolis española. Es preciso no olvidar la historia de la
“Fruta Madura”, imperante en la mentalidad colonialista de la poderosa
nación vecina que hizo prevalecer su fuerza y negaba al país no solo el
derecho a ser libre hoy, mañana y siempre, sino que pretendía anexar
nuestra isla al territorio de ese poderoso país.
Cuando en el puerto de La Habana estalla el acorazado norteamericano
Maine, el ejército español, integrado por cientos de miles de hombres,
estaba ya derrotado, como un día los vietnamitas derrotaron a base de
heroísmo el poderoso ejército dotado de sofisticado armamento, incluido
el “Agente Naranja” que a tantos vietnamitas afectó para toda su vida, y
Nixon, más de una vez, estuvo tentado al uso de las armas nucleares
contra aquel pueblo heroico. No en balde luchó por ablandar a los
soviéticos con sus discusiones sobre la producción de alimentos en aquel
país.
Dejaría de ser diáfano si no señalo un momento amargo de nuestras
relaciones con la URSS. Eso derivó de la reacción que tuvimos al conocer
la decisión de Nikita Jruschov a raíz de la Crisis de Octubre de 1962,
de la que el próximo mes de octubre se cumplirán 51 años.
Cuando supimos que Jruschov había acordado con John F. Kennedy la
retirada de los proyectiles nucleares del país, publiqué una nota con
los 5 Puntos que consideré indispensables para un acuerdo. El jefe
soviético conocía que inicialmente nosotros advertimos al Mariscal jefe
de la cohetería soviética que a Cuba no le interesaba aparecer como
emplazamiento de cohetes de la URSS, dada su aspiración a ser ejemplo
para los demás países de América latina en la lucha por la independencia
de nuestros pueblos. Pero a pesar de eso el Mariscal jefe de tales
armas, una persona excelente, insistía en la necesidad de contar con
algún arma que persuadiera a los agresores. Al insistir él en el tema,
le expresé que si a ellos les parecía una necesidad imprescindible para
la defensa del socialismo, se trataba ya de otra cosa, porque éramos por
encima de todo revolucionarios. Le pedí dos horas para que la Dirección
de nuestra Revolución tomara una decisión.
Jruschov se había portado con Cuba a gran altura. Cuando Estados
Unidos suspendió totalmente la cuota azucarera y bloqueó nuestro
comercio, él decidió comprar lo que dejara de adquirir ese país, y a los
mismos precios; cuando meses después aquel país nos suspendió las
cuotas de petróleo, la URSS nos suministró las necesidades de ese vital
producto sin lo cual nuestra economía sufriría un gran colapso: una
lucha a muerte se habría impuesto, ya que Cuba jamás se rendiría. Los
combates habrían sido muy sangrientos, tanto para los agresores como
para nosotros. Habíamos acumulado más de 300 mil armas, incluyendo las
100 mil que le ocupamos a la tiranía batistiana.
El líder soviético había acumulado gran prestigio. A raíz de la
ocupación del Canal de Suez por Francia e Inglaterra, las dos potencias
que eran propietarias del canal, con el apoyo de fuerzas israelitas,
atacaron y ocuparon aquella vía. Jruschov advirtió que usaría sus armas
nucleares contra los agresores franceses y británicos que ocuparon ese
punto. Estados Unidos, bajo la dirección de Eisenhower, no estaba
dispuesto en ese momento a involucrarse en una guerra. Recuerdo una
frase de Jruschov por aquellos días: “nuestros cohetes pueden darle a
una mosca en el aire”.
No mucho tiempo después, el mundo se vio envuelto en un gravísimo
peligro de guerra. Desgraciadamente fue el más grave que se ha conocido.
Jruschov no era un líder cualquiera, durante la Gran Guerra Patria se
había destacado como Comisario Jefe de la defensa de Stalingrado, actual
Volgogrado, en la batalla más dura que se ha librado en el mundo con la
participación de 4 millones de hombres. Los nazis perdieron más de
medio millón de soldados. La Crisis de Octubre en Cuba le costó el
cargo. En 1964, fue sustituido por Leonid Brezhnev.
Se suponía que, aunque a un precio alto, Estados Unidos cumpliría su
compromiso de no invadir Cuba. Brezhnev desarrolló excelentes relaciones
con nuestro país, nos visitó el 28 de enero de 1974, desarrolló el
poderío militar de la Unión Soviética, entrenó en la escuela militar de
su gran país a muchos oficiales de nuestras Fuerzas Armadas, continuó el
suministro gratuito de armamento militar a nuestro país, promovió la
construcción de una central electronuclear de enfriamiento por agua, en
la que se aplicaban las máximas medidas de seguridad y le dio apoyo a
los objetivos económicos de nuestro país.
A su muerte, el 10 de noviembre de 1982, le sucedió Yuri Andrópov,
director de la KGB, quien presidió los funerales de Brezhnev y tomó
posesión como Presidente de la URSS. Este era un hombre serio, así lo
aprecio, y también muy franco.
Nos dijo que si éramos atacados por Estados Unidos deberíamos luchar
solos. Le preguntamos si podían suministrarnos las armas gratuitamente
como hasta ese momento. Respondió que sí. Le comunicamos entonces: “no
se preocupe, envíenos las armas que de los invasores nos ocupamos
nosotros”.
Sobre este tema solo un mínimo de compañeros estuvimos informados ya
que era muy peligroso que el enemigo dispusiera de esta información.
Decidimos solicitar a otros amigos las armas suficientes para contar
con un millón de combatientes cubanos. El compañero Kim II Sung, un
veterano e intachable combatiente, nos envió 100 mil fusiles AK y su
correspondiente parque sin cobrar un centavo.
¿Qué contribuyó a desatar la crisis? Jruschov había percibido la
clara intención de Kennedy de invadir a Cuba tan pronto estuvieran
preparadas las condiciones políticas y diplomáticas, especialmente
después de la aplastante derrota de la invasión mercenaria de Bahía de
Cochinos, escoltada por buques de asalto de la Infantería de Marina y un
portaaviones yankis. Los mercenarios controlaban el espacio aéreo con
más de 40 aviones entre bombarderos B-26, aviones de transporte aéreo y
otros de apoyo. Un ataque sorpresivo previo, a la principal base aérea,
no encontró nuestros aviones alineados, sino desperdigados en diversos
puntos, los que podían moverse y los que carecían de piezas. Apenas
afectaron algunos. El día de la invasión traicionera nuestras naves
estaban en el aire antes del amanecer en dirección a Playa Girón.
Digamos solo que un honesto escritor norteamericano describió aquello
como un desastre. Baste decir que al final de aquella aventura solo dos o
tres de los expedicionarios pudieron regresar a Miami.
La invasión programada por las fuerzas armadas de Estados Unidos
contra la isla habría sufrido grandes bajas, muy superiores a los 50 mil
soldados que perdieron en Vietnam. No tenían entonces las experiencias
que adquirieron más tarde.
Se recordará que el 28 de octubre de 1962 yo declaré que no estaba de
acuerdo con la decisión inconsulta e ignorada por Cuba de que la URSS
retiraría sus proyectiles estratégicos, para los cuales se estaban
preparando las rampas de lanzamiento que serían un total de 42. Al líder
soviético le expliqué que ese paso no había sido consultado con
nosotros, requisito esencial de nuestros acuerdos. En una frase está la
idea: “Usted puede convencerme de que estoy equivocado, pero no puede
decirme que estoy equivocado sin convencerme”, y enumeré 5 Puntos que se
mantenían intocables: Cese del Bloqueo económico y de todas las medidas
de presión comercial y económica que ejercen los Estados Unidos en
todas partes del mundo contra nuestro país; cese de todas las
actividades subversivas, lanzamiento y desembarco de armas y explosivos
por aire y por mar, organización de invasiones mercenarias, filtración
de espías y saboteadores, acciones todas que se llevan a cabo desde el
territorio de los Estados Unidos y de algunos países cómplices; cese de
los ataques piratas que se llevan a cabo desde las bases existentes en
Estados Unidos y Puerto Rico; cese de todas las violaciones de nuestro
espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos; y
la retirada de la Base Naval de Guantánamo y devolución del territorio
cubano ocupado por los Estados Unidos.
Es harto conocido igualmente que el periodista francés Jean Daniel
había entrevistado al presidente Kennedy después de la Crisis de
Octubre; este le contó la experiencia muy dura que había vivido, y le
había preguntado si yo realmente conocía el peligro de aquel momento. Le
pidió al reportero francés que viajase a La Habana, hablara conmigo y
esclareciese esa interrogante.
Este viajó a La Habana y pidió la entrevista. Lo cité esa noche y le
transmití que deseaba verlo y conversar con él sobre el tema, y le
sugerí conversar en Varadero. Llegamos al lugar y lo invité a almorzar.
Era el mediodía. Puse un radio y en ese instante un despacho glacial
informa que el Presidente había sido asesinado en Dallas.
Prácticamente ya no había de qué hablar. Yo, desde luego, le pedí que
me hablara de su conversación con Kennedy; él estaba realmente
impresionado con su contacto. Me dijo que Kennedy era una máquina de
pensar, estaba realmente traumatizado. No volví a verlo. Por mi parte
investigué lo que pude, o más bien supuse lo que pasó ese día. Fue rara
la conducta de Lee Harvey Oswald. Supe que este había tratado de visitar
Cuba no mucho tiempo antes del asesinato de Kennedy, y se supone que
disparó con un rifle semiautomático de mira telescópica contra un blanco
en movimiento. De sobra conozco el empleo de esa arma. La mirilla,
cuando se hace un disparo, se mueve y el blanco se pierde un instante;
lo que no ocurre con otro tipo de sistema de puntería de cualquier
fusil. La telescópica, de varios poderes, es muy precisa si el arma se
apoya, pero estorba cuando se hace con un objetivo en movimiento. Se
dice que fueron dos los disparos mortales consecutivos en fracción de
segundos. La presencia de un lumpen conocido por su oficio, que mata a
Oswald nada menos que en una estación de policía, conmovido por el dolor
que estaría sufriendo la esposa de Kennedy, parece una cínica broma.
Johnson, un buen magnate petrolero, no perdió un minuto en tomar el
avión en dirección a Washington. No quiero hacer imputaciones; es asunto
de ellos, pero se trata de que en los planes estaba involucrar a Cuba
en el asesinato de Kennedy. Más tarde, transcurridos los años, me visitó
el hijo del Presidente asesinado y cenó conmigo. Era un joven lleno de
vida que le gustaba escribir. Poco tiempo después, viajando en noche
tempestuosa hacia una isla vacacional en un sencillo avión, al parecer
no encontraron la meta y se habían estrellado. También conocí en Caracas
a la esposa y los hijos pequeños de Robert Kennedy, quien fue fiscal, y
negociador con el enviado de Jruschov y había sido asesinado. Así
marchaba desde entonces el mundo.
Muy próximo ya a terminar este relato, que coincide con el 13 de
agosto, 87 aniversario de su autor, ruego se me excuse de cualquier
imprecisión. No he tenido tiempo de consultar documentos.
Los despachos cablegráficos casi diariamente hablan de preocupantes temas que se acumulan en el horizonte mundial.
Noam Chomsky, según el sitio Web del canal de televisión Rusia Today,
expresó: “La política de Estados Unidos está diseñada para que aumente
el terror”.
“Según el prestigioso filósofo, la política de EE.UU. está diseñada
de manera que aumenta el terror entre la población. ‘EE.UU. está
llevando a cabo la campaña terrorista internacional más impresionante
jamás vista [¼ ], la de los drones y la campaña de las fuerzas
especiales’¼ ”
“La campaña de drones está creando potenciales terroristas.”
“A su juicio, es absolutamente asombroso que el país norteamericano
lleve a cabo por un lado una campaña de terror masivo, que pueda generar
potenciales terroristas en contra de uno mismo, y por otro proclame que
es absolutamente necesario contar con vigilancia masiva para proteger
contra el terrorismo.”
“Según Chomsky, existen numerosos casos similares. Uno de los más
llamativos, en su opinión, es el de Luis Posada Carriles, acusado por
Venezuela de la participación en un atentado contra un avión en el que
murieron 73 personas.”
Hoy guardo un especial recuerdo del mejor amigo que tuve en mis años
de político activo —quien muy humilde y pobre se fraguó en el Ejército
Bolivariano de Venezuela—, Hugo Chávez Frías.
Entre los muchos libros que he leído, impregnados de su lenguaje
poético y descriptivo, hay uno que destila su rica cultura y su
capacidad de expresar en términos rigurosos su inteligencia y sus
simpatías a través de las más de dos mil preguntas formuladas por el
periodista, también francés, Ignacio Ramonet.
El 26 de Julio de este año, cuando visitó a Santiago de Cuba con
motivo del 60 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M.
de Céspedes, me dedicó su último libro: Hugo Chávez Mi primera vida.
Experimenté el sano orgullo de haber contribuido a la elaboración de
esa obra, porque Ramonet me sometió a ese cuestionario implacable, que
pese a todo sirvió para entrenar al autor en esa materia.
Lo peor es que no había concluido mi tarea como dirigente cuando le prometí revisarlo.
El 26 de julio de 2006 enfermé gravemente. Apenas comprendí que sería
definitivo no vacilé un segundo en proclamar el día 31 que cesaba en
mis cargos como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y
propuse que el compañero designado para ejercer esa tarea procediera de
inmediato a ocuparlo.
Me restaba concluir la revisión prometida de Cien horas con Fidel.
Estaba acostado, temía perder el conocimiento mientras dictaba y a veces
me quedaba dormido. No obstante, día por día respondía a las
endiabladas preguntas que me parecían interminablemente largas; pero
persistí hasta que terminé.
Estaba lejos de imaginar que mi vida se prolongaría otros siete años
más. Solo así tuve el privilegio de leer y estudiar muchas cosas que
debí aprender antes. Pienso que los nuevos descubrimientos nos han
sorprendido a todos.
De Hugo Chávez faltaron muchas preguntas por responder, desde el
momento más importante de su existencia, cuando tomó posesión de su
cargo como Presidente de la República de Venezuela. No existe una sola
pregunta que responder en los más brillantes momentos de su vida. Los
que lo conocieron bien saben la prioridad que daba a esos desafíos
ideológicos. Hombre de acción e ideas, lo sorprendió un tipo de
enfermedad sumamente agresiva que le hizo sufrir bastante, pero enfrentó
con gran dignidad y con profundo dolor para familiares y amigos
cercanos que tanto amó. Bolívar fue su maestro y el guía que orientó sus
pasos en la vida. Ambos reunieron la grandeza suficiente para ocupar un
lugar de honor en la historia humana.
Todos esperamos ahora Hugo Chávez Mi segunda Vida. Sin él, la más auténtica de las historias nadie podría escribirla mejor.
miércoles, 14 de agosto de 2013
lunes, 12 de agosto de 2013
El futuro y Fidel

Siempre será difícil escribir una crónica a
Fidel, el líder de la Revolución cubana, quien no permitió al Apóstol, José Martí,
morir en el año de su centenario y cumplió la promesa de que seríamos libres
cuando asaltaron al Moncada y volvieron en el Granma para ratificar el
compromiso convertido en histórico alegato de defensa con el nombre de La
historia me absolverá
Hablar de Fidel obligaría a evocarlo en
miles de anécdotas que trascienden al estadista y llegan a lo íntimo del pueblo
en una tarde para jugar basketball, en una de las tantas escuelas en el campo,
en la Universidad, el sorbo de café en la humilde vivienda de un campesino, su
dialogo interminable y sistemático con el pueblo…, su pueblo que es decir las
mujeres y hombres humildes de todo el mundo. De sus interminables jornadas junto a los hombres de ciencia que hoy conforman el polo cientifico cubano, en todo el país, lo que somos hoy a pesar de las críticas, los cuestionamientos de los enemigos del Socialismo y de nuestras ideas, a pesar del genocida bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos. Somos un pueblo libre, independiente y soberano.
Pero nada lo define más que la frase de
Abdelaziz Bouteflika
“Fidel viaja al futuro, regresa
y lo explica.”
Es también por eso que resulta difícil hacer
una crónica, por su cumpleaños, y sentir ese soplo de vida que inspira desde su
sonrisa, de toda la luz que emana de sus ojos, de su honestidad compartida.
Sus ideas inspiran a quienes defendemos el derecho a la justicia y la equidad y, para todos, un mejor futuro.
¡Gracias Fidel!
lunes, 29 de julio de 2013
Hermoso legado de Fidel en presente histórico
“He
vivido para luchar”
Carta del compañero Fidel a los Jefes y
Vicejefes de las delegaciones que visitan nuestro país con motivo del 60 aniversario
del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes
Queridos amigos:
El viernes 26 de julio se arriba al 60
aniversario del asalto al regimiento del Moncada en Santiago de Cuba y al
cuartel Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo. Conozco que numerosas delegaciones
piensan viajar a Cuba para compartir con nosotros esa fecha en la que nuestro
pequeño y explotado país decidió proseguir la lucha inconclusa por la independencia
de la Patria.
Ya entonces también nuestro Movimiento
estaba fuertemente influido por las nuevas ideas que se debatían en el mundo.
Nada se repite exactamente igual en la
historia. Simón Bolívar, libertador de América, proclamó un día el deseo de
crear en América la mayor y más justa de las naciones, con capital en el istmo de
Panamá. Incansable creador y visionario, se adelantó más tarde al sentenciar
que los Estados Unidos parecían destinados a plagar la América de miserias a
nombre de la libertad.
Cuba sufrió, como América del Sur,
Centro América y México con el territorio que le fuere arrebatado a sangre y
fuego por el insaciable y voraz vecino del norte, que se apoderó de su oro, su
petróleo, sus bosques fabulosos de sequoia, sus mejores tierras y sus más ricas
y abundantes aguas pesqueras.
No estaré sin embargo con ustedes en
Santiago de Cuba, pues debo respetar la obvia resistencia de los guardianes de
la salud. Puedo en cambio escribir y trasmitir ideas y recuerdos, que siempre
serán útiles, al menos para el que escribe.
Hace breves días, cuando observaba
desde mi asiento en la parte media de un vehículo de doble tracción lo que
fuera un viejo centro genético para la producción lechera, pude leer una
brevísima síntesis de solo un párrafo del discurso pronunciado el Primero de Mayo
del año 2000, hacía ya más de 13 años.
El tiempo borrará aquellas palabras en
letra negra sobre una pared blanqueada con cal.
"Revolución [¼ ] es luchar con
audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios
éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de
aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es
independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el
mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro
internacionalismo."
Ahora se cumplen 60 años de aquel hecho
ocurrido en 1953, sin duda valeroso y demostrativo de la capacidad de nuestro
pueblo para crear y enfrentar a partir de cero cualquier tarea. La experiencia
posterior nos enseñó que habría sido más seguro comenzar la lucha por las
montañas, algo que planeábamos hacer si tomada la fortaleza del Moncada, no
podíamos resistir la contraofensiva militar de la tiranía con las armas que
ocupáramos en Santiago de Cuba, más que suficientes para vencer en aquella
contienda y mucho más rápidamente que el tiempo invertido después.
Los 160 hombres escogidos para la
operación fueron seleccionados entre 1 200 con los que contábamos, entrenados
entre los jóvenes de las antiguas provincias de La Habana y el este de Pinar
del Río, afiliados a un partido radical de la nación cubana donde todavía el
espíritu pequeño burgués inculcado por los dueños extranjeros y sus medios de
divulgación, en mayor o menor medida, influían en todos los rincones del país.
Yo había tenido el privilegio de estudiar,
y ya en la universidad adquirí una consciencia política a partir de cero. No
está de más repetir lo que he contado otras veces, la primera célula marxista
del Movimiento la creé yo con Abel Santamaría y Jesús Montané, utilizando una
biografía de Carlos Marx, escrita por Franz Mehring.
El Partido Comunista, integrado por
personas serias y consagradas de Cuba, soportaba los avatares del Movimiento
Comunista Internacional. La Revolución reiniciada el 26 de julio recogió las
experiencias de nuestra historia, el espíritu abnegado y combativo de la clase
obrera, la inteligencia y espíritu creativo de nuestros escritores y artistas,
así como la capacidad que yacía en la mente de nuestro personal científico, que
ha crecido como la espuma. Nada se parece hoy a lo de ayer. Nosotros mismos, a
los que el azar nos designó el papel de dirigentes, nos podríamos abochornar de
la ignorancia que todavía muestran nuestros conocimientos. El día que no
aprendamos algo nuevo será un día perdido.
El ser humano es producto de las leyes
rigurosas que rigen la vida. ¿Desde cuándo? Desde tiempos infinitos. ¿Hasta
cuándo? Hasta tiempos infinitos. Las respuestas también lo son.
Por ello, aunque no las comparta,
respeto el derecho de los seres humanos a buscar respuestas divinas, preguntas
que pueden hacerse, siempre y cuando las mismas no tiendan a justificar el odio
y no la solidaridad en el seno de nuestra propia especie, error en el que han
caído muchas en uno u otro momento de su historia.
Aquel atrevido intento no fue sin duda
un acto improvisado; admito sin embargo que a partir de la experiencia
acumulada habría sido mucho más realista y más seguro iniciar aquella lucha por
las montañas de la Sierra Maestra. Con los 18 fusiles que logramos reunir
después del durísimo revés que sufrimos en Alegría de Pío, en parte por inexperiencia
y el incumplimiento de las instrucciones recibidas por el Movimiento en Cuba, y
también por la excesiva confianza nuestra en el poder de fuego de los
expedicionarios armados con más de 50 fusiles con mirilla telescópica, y su
entrenamiento en tiro. Atentos sin embargo a los vuelos rasantes de los aviones
de combate del enemigo, descuidamos la vigilancia en tierra y nos atacaron en
un pequeño cayo de monte a pocos metros de nosotros. Nunca más nos pudo sorprender
de esa forma el enemigo.
En los combates librados después
siempre fue al revés, y en las acciones finales, con menos de 300 combatientes,
en 70 días de incesante lucha derrotamos la ofensiva de más de 10 mil hombres
de sus fuerzas élites. En los combates librados durante dos años siempre los
bombarderos y cazas del enemigo en solo 20 minutos solían estar encima de
nosotros. No consta sin embargo que haya muerto un solo combatiente por esa
causa en aquella dura lucha. Todo cambió en las décadas siguientes con la nueva
tecnología desarrollada por Estados Unidos y sumadas a las fuerzas
reaccionarias en América Latina y el mundo, aliadas a ellos. Siempre los
pueblos encontrarán las formas adecuadas de lucha.
Ustedes estarán allí, en el escenario
del primer combate.
Cuando, después de los hechos que se
consumaron el 26 de julio, un último carro se acerca y me recoge, monté en la
parte trasera del vehículo repleto del personal, otro combatiente se acerca por
la derecha; me bajo y le doy mi asiento; el carro parte y me quedo solo. Hasta
el momento que me recogieron por primera vez en medio de la calle, con la
escopeta semiautomática Browning y cartuchos calibre 12 de balines, trataba de
impedir que dos hombres usaran una ametralladora calibre 50 desde el techo de
uno de los pisos del edificio central de mando del amplio campo militar; era lo
único que podía verse del tiroteo generalizado que se escuchaba.
Los pocos compañeros que con Ramiro
Valdés habían penetrado en la primera barraca despertaron a los soldados que
allí dormían y, según me explicaron posteriormente, estaban en paños menores.
No pude hablar con Abel ni otros de su
grupo que desde un alto edificio al fondo del hospital civil, dominaban la
parte trasera de los dormitorios. Yo consideraba que era absolutamente obvio
para él lo que estaba ocurriendo. Tal vez pensó que yo había muerto.
Raúl, que estaba con el grupo de Lester
Rodríguez, veía con claridad lo que estaba ocurriendo y pensaba que estábamos
muertos. Cuando el jefe de esa escuadra decide bajar, toman el elevador, y al
llegar abajo, le arrebata el fusil a un sargento que no hace resistencia, ni
tampoco los soldados que iban con él. Toma el mando del grupo y organiza la
salida del edificio.
Mi preocupación fundamental era en ese
momento el grupo de compañeros que supuestamente había ocupado el cuartel de
Bayamo y no tenía noticia alguna de nosotros. Por mi parte, contaba todavía con
suficientes cartuchos y pensaba vender bien cara mi vida luchando contra los
soldados de la tiranía.
De repente aparece otro carro: venía a
buscarme; y de nuevo albergo la esperanza de ayudar a los compañeros de Bayamo
con una acción en el cuartel del Caney.
Varios carros esperaban al final de la
avenida donde yo pensaba tomar la dirección correcta hacia ese punto. Pero el
propio compañero que conducía el vehículo que entró para buscarme no la tomó,
siguió hacia la casa de donde partimos por la madrugada, allí se cambió de
ropa. Yo cambié de arma y tomé un rifle semiautomático calibre 22 con punta de
acero, con un poco de más alcance que la calibre 12 de balines, me puse alguna
ropa y a varios pasos de allí cruzamos una cerca de púas con aproximadamente 15
hombres armados, uno de ellos herido. Otros dejaron sus armas y tomaron los
vehículos tratando de buscar una salida. Conmigo iba Jesús Montané y algunos
otros jefes. Caminamos horas aquella calurosa tarde por la falda norte de la
Gran Piedra, una elevada montaña que trataríamos de cruzar para dirigirnos
hacia el Realengo 18, un camino empinado del que Pablo de la Torriente,
excelente escritor revolucionario, escribió que un hombre con un fusil podía
resistir a un ejército. Pero, Pablo murió en España combatiendo en la Guerra
Civil Española, donde alrededor de mil cubanos apoyaron a ese pueblo contra el
fascismo. Lo había leído, pero nunca pude hablar con él, ya había viajado a
España cuando yo estudiaba bachillerato.
Nosotros no pudimos ya proseguir hasta
aquel realengo y permanecíamos al sur de la cordillera. La zona montañosa
preferida por mí para la lucha guerrillera se situaba entre el santuario del
Cobre y el central Pilón; planeé por ello cruzar hasta el otro lado de la bahía
de Santiago de Cuba por un punto que conocía desde que estudié en el Colegio de
Dolores, en la ciudad donde ustedes se reunirán. Gran parte de nuestro
pequeñísimo grupo estaba agotado por el hambre y las fatigas. Un herido había
sido evacuado y Jesús Montané que apenas podía mantenerse en pie. Otros dos,
con menos responsabilidad pero más saludables, marcharían conmigo hacia el
occidente de aquellas montañas. Pero los hechos más dramáticos y menos
esperanzadores estaban todavía por llegar. En la tarde le dimos instrucciones
al resto de los compañeros de esconder sus débiles armas en algún lugar del
bosque y dirigirse aquella noche a la casa confortable de un campesino que
vivía a orillas de la carretera que iba de Santiago a la playa, que disponía de
ganado y tenía comunicación telefónica con la ciudad. Sin duda fueron
interceptadas por el ejército. El enemigo de todas formas conocía el área cercana
por donde nos movíamos. Antes del amanecer, una escuadra de la jefatura militar
fuertemente armada, nos despertó con la punta de sus fusiles. Las venas del
cuello, y el rostro de aquellos soldados bien alimentados, se veían latir
deformadas por la excitación. Nos dábamos por muertos y en el acto estalla la
discusión. Sin embargo no me habían identificado. Al atarme profundamente y
preguntarme el nombre, irónicamente les doy uno que usábamos en bromas de la
peor especie. No podía comprender que no se dieran cuenta de la verdad. Uno de
ellos, con rostro descompuesto, vociferaba que ellos eran los defensores de la
patria. Con voz fuerte le respondo que ellos eran los opresores, como los
soldados españoles en la lucha de nuestro pueblo por la independencia.
El jefe de la patrulla era un hombre
negro que a duras penas podía mantener el mando. ¡No disparen!, les gritaba
constantemente a los soldados.
En voz más baja repetía: "Las
ideas no se matan, las ideas no se matan". En una de aquellas ocasiones se
acerca a mí y con voz baja dice y repite: "Ustedes son muy valientes,
muchachos". Al escuchar aquellas palabras le digo: "Teniente, yo soy
Fidel Castro"; y él responde: "No se lo digas a nadie". De nuevo
el azar se impone con todas sus fuerzas.
El teniente no era oficial del
regimiento, tenía otra responsabilidad legal en la región de Oriente.
Más adelante se imponen de nuevo los
hechos más importantes todavía.
A los compañeros que debían
desmovilizarse les doy instrucciones de guardar las armas, y después los custodiaríamos
hasta el punto donde debían hacer contacto con las personas del Obispo.
La opinión pública de Santiago de Cuba
había reaccionado con energía frente a los horribles crímenes cometidos por el
ejército batistiano contra los revolucionarios.
Monseñor Pérez Serantes, Obispo de
Santiago de Cuba, había obtenido algunas garantías favorables a sus gestiones
por el respeto a la vida de los revolucionarios prisioneros. A Sarría, sin
embargo, le quedaba una batalla por librar contra el mando del regimiento que
esta vez delegó la tarea al más connotado esbirro de la carnicería impuesta por
el jefe militar de Santiago de Cuba, que le ordenó trasladar los detenidos al
Moncada.
Por primera vez en nuestra Patria los
jóvenes habían entablado una lucha semejante frente a lo que fuera hasta el
Primero de Enero de 1959: una colonia yanki.
Al llegar a la casa del vecino junto a
la estrecha carretera que une la ciudad con la playa Siboney, un pequeño camión
esperaba. Sarría me sentó entre el chofer y él. Cientos de metros más adelante
se topan con el vehículo del comandante Chaumont que demanda la entrega del
prisionero. Como en una película de ciencia ficción el teniente discute y
afirma que no entregará al prisionero, en vez de eso lo presentará al Vivac de
Santiago de Cuba y no a la sede del regimiento. Es así como el hecho rememora
una inusual experiencia.
Es imposible en tan breve tiempo
expresarle a nuestros ilustres visitantes las ideas que suscitan en mi mente
los increíbles tiempos que estamos viviendo.
No puedo pensar que dentro de 10 años,
en el 70 aniversario, escribiría un libro. Desgraciadamente nadie puede
asegurar que habrá un 70, un 80, un 90, o un centésimo aniversario del Moncada.
En la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente, de Río de Janeiro,
dije que una especie estaba en peligro de extinción: el hombre. Pero entonces
creía que sería cuestión de siglos. Ahora no soy tan optimista. De todas formas
nada me preocupa; seguirá existiendo la vida en la inabarcable dimensión del
espacio y el tiempo.
Mientras tanto digo solo algo, ya que
cada día amanece para todos los habitantes de Cuba y del mundo:
Los líderes de cualquiera de las más de
200 naciones grandes y pequeñas, revolucionarias o no, necesitan seguir
viviendo. Tan difícil es la tarea de crear la justicia y el bienestar, que los
líderes de cada país necesitan autoridad, o de lo contrario reinará el caos.
En días recientes se intentó calumniar
a nuestra Revolución, tratando de presentar al Jefe de Estado y Gobierno de
Cuba, engañando a la Organización de Naciones Unidas y a otros jefes de Estado,
imputándole una doble conducta.
No vacilo en asegurar que aunque
durante años nos negamos a suscribir acuerdos sobre la prohibición de tales
armas porque no estábamos de acuerdo en otorgar esas prerrogativas a ningún
Estado, nunca trataríamos de fabricar un arma nuclear.
Estamos contra todas las armas
nucleares. Ninguna nación, grande o pequeña, debe poseer ese instrumento de
exterminio, capaz de poner fin a la existencia humana en el planeta. Cualquiera
de los que tales armas poseen, dispone ya de suficientes para crear la
catástrofe. Jamás el temor a morir, ha impedido las guerras en ninguna parte
del planeta. Hoy no solo las armas nucleares sino también el Cambio Climático
es el peligro más inminente que en menos de un siglo puede hacer imposible la
supervivencia de la especie humana.
Un líder latinoamericano y mundial, al
que deseo rendir hoy especial tributo por lo que hizo a favor de nuestro pueblo
y a otros del Caribe y del mundo es Hugo Chávez Frías; él estaría aquí hoy
entre nosotros si no hubiese caído en su valiente combate por la vida; él como
nosotros no luchó para vivir; vivió para luchar.
Fidel Castro Ruz
Julio 26 de 2013
6 y 5 a.m.
Julio 26 de 2013
6 y 5 a.m.
Fidel y Nicolás Maduro, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Como explicara el Presidente Evo Morales: "Fidel me enseñó que debemos compartir lo que tenemos, no lo que nos sobra. Eso es Solidaridad y Cuba es un ejemplo"
lunes, 1 de julio de 2013
Fidel: Más allá de las palabras (Carta de Fidel al Presidente de Nicaragua)
Tomada de Cubadebate
Querido Daniel:
Con mucha satisfacción acabo de escuchar tus excelentes intervenciones en la VIII Cumbre de Petrocaribe. Fue muy justo que la sede de esa reunión hubiese correspondido a Nicaragua, un país que fue capaz de superar el artero golpe del imperio bajo el gobierno de uno de los farsantes más incultos y cínicos, seleccionado por la oligarquía de Estados Unidos.
Con dinero de las drogas y de las armas, extrajo de las prisiones de Venezuela al principal terrorista del grupo formado por la CIA para destruir en pleno vuelo el avión cubano de línea donde viajaban 73 personas a bordo, entre ellas, los jóvenes cubanos que acababan de ganar el Campeonato Centroamericano de esgrima.
En numerosos pueblos de Nuestra América, como Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá, México y otros, dejaron sus huellas sangrientas los asesinos a sueldo de Estados Unidos.
Sería interminable incluir en este mensaje la multitud de crímenes y saqueos que en el resto del mundo llevaron a cabo los gobiernos y las fuerzas represivas del imperio y sus bastardos cómplices.
A ti Daniel, y a Rosario, deseo felicitarlos por la formidable reunión de hoy.
No puedo dejar de mencionar, un día como este, la voz sincera, valiente y clara de Nicolás Maduro, un hombre de pura estirpe obrera, modesto, honrado y pobre, que nunca aspiró a cargo alguno y hoy se entrega a cumplir el deber que puso en sus manos el inolvidable Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana, cuando el azar de la vida le impidió seguir dedicando cada minuto, cada segundo, a lo que hoy constituye el más noble sueño de la humanidad.
Maduro ha demostrado el talento, integridad y energía que el gran líder supuso en él.
El talento brilla también entre los líderes que se reunieron en Managua. Estoy seguro de que ellos junto a la Patria de Bolívar y asociados a ella, luchan por el derecho de sus pueblos a la salud, la educación, el desarrollo y el bienestar material y moral.
No puedo concluir estas palabras sin expresar mis simpatías por Rafael Correa, Presidente de Ecuador, que en estos precisos instantes, cuando el imperio amenaza con guerras y el posible empleo de armas sofisticadas a la República Popular China y a la Federación Rusa, dos poderosas naciones que nunca fueron potencias coloniales y hoy son víctimas de actitudes amenazantes de Estados Unidos, rechazó enérgicamente las amenazas del Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, si se le concedía el asilo político solicitado a Ecuador por Edward Snowden.
Un comunicado de la Presidencia de la República expresa: “Ecuador no acepta presiones ni amenazas de nadie, y no comercia con los principios ni los somete a intereses mercantiles por importantes que estos sean”.
Felicidades a todos, Daniel. Para ti y Rosario un fuerte abrazo.
¡Hasta la victoria siempre! Como decía nuestro Comandante Hugo Chávez.
Querido Daniel:
Con mucha satisfacción acabo de escuchar tus excelentes intervenciones en la VIII Cumbre de Petrocaribe. Fue muy justo que la sede de esa reunión hubiese correspondido a Nicaragua, un país que fue capaz de superar el artero golpe del imperio bajo el gobierno de uno de los farsantes más incultos y cínicos, seleccionado por la oligarquía de Estados Unidos.
Con dinero de las drogas y de las armas, extrajo de las prisiones de Venezuela al principal terrorista del grupo formado por la CIA para destruir en pleno vuelo el avión cubano de línea donde viajaban 73 personas a bordo, entre ellas, los jóvenes cubanos que acababan de ganar el Campeonato Centroamericano de esgrima.
En numerosos pueblos de Nuestra América, como Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá, México y otros, dejaron sus huellas sangrientas los asesinos a sueldo de Estados Unidos.
Sería interminable incluir en este mensaje la multitud de crímenes y saqueos que en el resto del mundo llevaron a cabo los gobiernos y las fuerzas represivas del imperio y sus bastardos cómplices.
A ti Daniel, y a Rosario, deseo felicitarlos por la formidable reunión de hoy.
No puedo dejar de mencionar, un día como este, la voz sincera, valiente y clara de Nicolás Maduro, un hombre de pura estirpe obrera, modesto, honrado y pobre, que nunca aspiró a cargo alguno y hoy se entrega a cumplir el deber que puso en sus manos el inolvidable Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana, cuando el azar de la vida le impidió seguir dedicando cada minuto, cada segundo, a lo que hoy constituye el más noble sueño de la humanidad.
Maduro ha demostrado el talento, integridad y energía que el gran líder supuso en él.
El talento brilla también entre los líderes que se reunieron en Managua. Estoy seguro de que ellos junto a la Patria de Bolívar y asociados a ella, luchan por el derecho de sus pueblos a la salud, la educación, el desarrollo y el bienestar material y moral.
No puedo concluir estas palabras sin expresar mis simpatías por Rafael Correa, Presidente de Ecuador, que en estos precisos instantes, cuando el imperio amenaza con guerras y el posible empleo de armas sofisticadas a la República Popular China y a la Federación Rusa, dos poderosas naciones que nunca fueron potencias coloniales y hoy son víctimas de actitudes amenazantes de Estados Unidos, rechazó enérgicamente las amenazas del Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, si se le concedía el asilo político solicitado a Ecuador por Edward Snowden.
Un comunicado de la Presidencia de la República expresa: “Ecuador no acepta presiones ni amenazas de nadie, y no comercia con los principios ni los somete a intereses mercantiles por importantes que estos sean”.
Felicidades a todos, Daniel. Para ti y Rosario un fuerte abrazo.
¡Hasta la victoria siempre! Como decía nuestro Comandante Hugo Chávez.
miércoles, 12 de junio de 2013
He sido y soy un ser afortunado
Desde la prisión de baja seguridad en Ashland, estado de Kentucky, el antiterrorista cubano Ramón Labañino envió este mensaje que dedica a todas las personas que ama, a propósito de la reciente celebración de sus cinco décadas de vida
Hoy cumplo 50 años
Sí, es cierto, hoy cumplo 50 abriles y
quiero dedicar estas palabras de amor a todas las personas que amo:
Si hago un recuento de estos «breves
años de mi vida» puedo decir tantas cosas hermosas —es que siempre me aferro a
lo bello, pecado de los soñadores…
En 50 años he tenido la fortuna de
conocer a una mujer especial que me ama y le amo, que me acompaña con fidelidad
fiera, con tierna dulzura. A ella hoy le debo mis gracias por hacerme lo que
soy en muchas maneras y ella lo sabe.
En 50 años he tenido la fortuna de
tener tres hermosas hijas, dulces, cariñosas, tiernas, que amo con locura tanto
como ellas a mí. A ellas debo mi gratitud eterna por hacerme el padre que soy.
En 50 años he tenido la fortuna de
conocer y luchar al lado de cuatro hermanos excepcionales. A ellos debo hoy las
gracias por acompañarme en esta pelea férrea por Cuba, por la humanidad.
En 50 años nací y crecí en medio de una
familia modesta y amorosa, y la vida me ha dado la dicha de conocer nuevas
familias, grandes familias que nos acompañan en esta justa contienda. A ellos
debo las gracias por hacerme el hijo que soy, el hermano que trato de ser, el
ser humano que piensa con amor y actúa por amor.
En 50 años he conocido hermanas y
hermanos del mundo entero que son como sangre de nuestra sangre, que corren a
nuestro costado, que luchan codo a codo con nosotros. A ellos debo gratitud
eterna por la compañía, por la solidaridad.
Y también en 50 años la vida me ha dado
la fortuna de servir a mi patria, a mi pueblo, a esta Revolución que se hace
desde el alma hasta el infinito. A ella debo todo lo que soy, el hijo, el
padre, el esposo, el compañero, el amigo, el patriota… el hombre.
Por todo ello puedo decir hoy que en
estos mis primeros 50 años he sido y soy un ser afortunado.
¡Gracias a la vida!
Así celebro hoy mi cumpleaños...
Ramón Labañino Salazar
Familia Labañino Palmeiro
Tomado de
digital@juventudrebelde.cu
11 de Junio del 2013 15:07:24 CDT
miércoles, 5 de junio de 2013
El collar no hace la diferencia
Foto tomada de
la Internet
Las
recientes declaraciones del ministro de defensa de Colombia, con respecto al
ingreso de su país a la OTAN, disminuye las tensiones entre Bogotá y Caracas, pero
las palabras del presidente Santos no establecen la diferencia entre “miembro”
y “socio”.
En medio de las tensiones
generadas por el expresidente Álvaro Uribe _durante su gestión al frente del
gobierno y su posición actual en relación con el proceso de Revolución
Socialista en la República Bolivariana de Venezuela_, las declaraciones del
presidente colombiano Juan Manuel Santos, tuvo el efecto de la detección de un
artefacto explosivo en medio de una reunión de UNASUR.
Por supuesto, la protesta
de Caracas no se hizo esperar. El precedente de un conflicto regional que
involucre a Colombia como punta de lanza contra Venezuela forma parte de los
propósitos de Estados Unidos para modificar la correlación de fuerzas en contra
de las revoluciones populares que se consolidan, a través de procesos
electorales verdaderamente democráticos y con una proyección social que no es
del gusto de Washington.
No obstante, el ministro de
Defensa colombiano Juan Carlos Pinzón, trató de suavizar lo expresado por su
presidente al explicar que su país "no puede ni quiere ser miembro"
de la alianza, sino un "socio". ¡¿...?! ¿Cuál es la diferencia?
Debemos tener en cuenta
varios factores que no pueden ser obviados. Entre ellos dos que considero
fundamentales en mi opinión: la posición asumida por los diferentes gobiernos
de Bogotá con respecto al conflicto que desangra al país por décadas, en
relación con las guerrillas, y las interferencias (gubernamentales de pleno
acuerdo con los intereses de la Casa Blanca) contra el diálogo en el proceso de
paz. Sin pasar por alto el Plan Colombia (latente) concebido por los servicios
de inteligencia de Estados Unidos, bajo la máscara de la USAID y la “lucha
contra el narcotráfico”, para mantener el foco de tensiones en la región
y la posibilidad de establecer bases militares estadounidenses (recuérdese
Honduras) que les permitan acceder hacia diferentes puntos geográficos como el
territorio de Venezuela.
En
este sentido la contrapartida en las declaraciones del presidente Santos, en la
voz del ministro de Defensa (Pinzón) al diario El Tiempo, trata de explicar y
hacer creer (a la opinión pública nacional e internacional) que su país y la
OTAN “buscan un acuerdo de cooperación que no contempla la posibilidad de
recibir a tropas extranjeras o darles acceso a bases militares”.
Lo
cierto es que, Pinzón, habla de otro “collar” para definir el asunto de las
relaciones con la OTAN. “socio” o “miembro”, tal posición es un golpe bajo a la
voluntad de integración regional, inmersas en una posición de trabajo,
desarrollo y relaciones históricas comunes. Por supuesto, fuera de los
designios extraterritoriales y hegemónicos del gobierno de Estados Unidos. En
caso necesario, el “socio” pediría la presencia de sus “socios” OTAN y en
cuestión de horas las primeras avanzadas de tropas serían integradas por el
“socio” más cercano: Estados Unidos.
De
ahí que la corrección de Pinzón no ha borrado la alarma generada por la
posibilidad de que una nación latinoamericana, específicamente Colombia
(inmersa en un tenso proceso de Paz) abra sus puertas a una alianza
imperialista cuya sola mención obliga a convocar (al resto de los países del
área) a enfrentar el peligro duplicado de la presencia militar norteamericana
reforzada en los brazos armados de sus aliados imperialistas.
Precisamente,
el secretario general de la Unasur, Alí Rodríguez Araque, aseguró _en entrevista
con TeleSur_ que si bien la declaración de Pinzón niega la voluntad de
integrarse a la OTAN, "habrá que ver entonces qué grado de cooperación es
el que están planteando". Añadió: "Será eso lo que determine qué
actitud asumir frente al vínculo.”
Por
su parte los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Nicaragua, expusieron su preocupación
y rechazo ante la posibilidad entredicha por Santos, aunque fuentes de la OTAN
aseguraron que Colombia no cumple los "criterios geográficos" para
ser miembro, pero ratificaron que se plantean aumentar la cooperación con el
apoyo de Estados Unidos.
Según
expuso la secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para Latinoamérica, Roberta
Jacobson, en conferencia de prensa, su país tiene como objetivo
"ciertamente apoyar a Colombia como miembro capaz y fuerte de muchas
organizaciones multilaterales, y eso puede incluir la OTAN.”
Seguidamente
subrayó que la decisión "tendrá que tomarla la OTAN", pero Estados Unidos
"ha apoyado ciertamente que Colombia esté más comprometida" en el
plano internacional, y acercarse a la organización transatlántica "es algo
que a los colombianos les ha interesado desde hace un tiempo".
Las
declaraciones de la secretaria Jacobson no deja lugar a dudas con respecto al
collar dispuesto para Colombia y concretar los pasos previstos (Plan Colombia)
para basificar el territorio e intervenir, con cualquier pretexto, contra las
naciones consideradas enemigas de Washington en la región.
viernes, 31 de mayo de 2013
Cuba: Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores
Tomado de Granma, digital
El 30 de mayo, el Departamento de
Estado de los Estados Unidos repitió la insólita acusación de que Cuba es un
"Estado Patrocinador del Terrorismo Internacional".
Nuevamente, esta decisión bochornosa ha
sido tomada faltando de manera deliberada a la verdad e ignorando el amplio
consenso y el reclamo explícito de numerosos sectores de la sociedad
estadounidense y de la comunidad internacional para que se ponga fin a esa
injusticia.
El único propósito de este ejercicio
desprestigiado contra Cuba es intentar justificar el mantenimiento del bloqueo,
una política fracasada que el mundo entero condena. También pretende complacer
a un grupo anticubano, cada vez más pequeño, que se aferra a apuntalar una
política que ya no tiene sustento y que ni siquiera representa los intereses
nacionales de los Estados Unidos, de la mayoría de la población estadounidense
y de la emigración cubana residente en ese país.
El Gobierno de los Estados Unidos
insiste en mantener esta designación arbitraria y unilateral, a pesar del
desplome total de las acusaciones ridículas y de los argumentos endebles que
tradicionalmente ha utilizado en los últimos años como excusas para ello, como
la presencia en nuestro país de fugitivos de la justicia estadounidense,
ninguno de los cuales, por cierto, ha sido acusado de terrorismo. También alega
que Cuba acoge a militantes vascos de ETA, desconociendo que esto respondió a
una solicitud de los gobiernos concernidos en el tema. Señala, además, que
miembros de la guerrilla de Colombia viven en nuestro país, lo cual constituye
una acusación absurda pues desde el 2011, Cuba acompaña, como garante, el
proceso de paz en Colombia.
El territorio de Cuba nunca ha sido
utilizado y nunca se usará para cobijar a terroristas de ningún origen, ni para
organizar, financiar o perpetrar actos de terrorismo contra ningún país del
mundo, incluyendo los Estados Unidos. El Gobierno cubano rechaza y condena
inequívocamente todo acto de terrorismo, en cualquier lugar, bajo cualquier
circunstancia y cualesquiera que sean las motivaciones que se aleguen.
Por el contrario, el Gobierno de los
Estados Unidos emplea el terrorismo de Estado como un arma contra países que
desafían sus intereses, causando muertes en la población civil. Ha usado
aviones no tripulados para perpetrar ejecuciones extrajudiciales de supuestos
terroristas, incluso estadounidenses, resultado de lo cual han muerto cientos
de civiles inocentes.
Los Estados Unidos han sido
históricamente refugio de terroristas y asesinos confesos de origen cubano y
hasta el día de hoy cobija a Luis Posada Carriles, autor intelectual del primer
atentado terrorista contra la aviación civil en el Hemisferio Occidental, que
provocó la explosión en pleno vuelo, frente a las costas de Barbados, de un
avión de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976 y el fallecimiento de sus
73 pasajeros, incluyendo a los integrantes del equipo nacional juvenil de
esgrima. Posada vive libre y tranquilamente en Miami, mientras Gerardo
Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González permanecen
encarcelados injustamente por luchar contra el terrorismo en los Estados
Unidos, acusados de delitos que no cometieron.
Cuba ha sufrido durante décadas las
consecuencias de actos terroristas organizados, financiados y ejecutados desde
el territorio de los Estados Unidos, con un saldo de 3 478 muertos y 2 099
discapacitados. El Gobierno cubano no reconoce al Gobierno de los Estados
Unidos la más mínima autoridad moral para juzgarlo.
Desde el año 2002, el Gobierno de Cuba
propuso al de los Estados Unidos adoptar un acuerdo bilateral para enfrentar el
terrorismo, oferta que reiteró en el 2012, sin haber recibido respuesta.
El Ministerio de Relaciones Exteriores
rechaza enérgicamente la utilización con fines políticos de un asunto tan
sensible como el terrorismo internacional, demanda que se ponga fin a esta
designación vergonzosa que ofende al pueblo cubano, tiene como único objetivo
intentar justificar a como dé lugar el bloqueo anacrónico y cruel contra Cuba y
desacredita al propio Gobierno de los Estados Unidos.
La Habana, 30 de mayo de 2013
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